La retinitis pigmentaria es un desorden degenerativo que afecta la retina, esa parte del ojo que convierte las imágenes en señales nerviosas para ser interpretadas por el cerebro. La retinitis pigmentaria provoca una perdida lenta de la vista iniciando por la dificultad de adaptarse a entornos oscuros.

Los bastones son las células de la retina que permiten percibir la luz y la correcta visión periférica. Los conos, permiten la percepción de los colores y son responsables de la visión central. Cuando la retinitis pigmentaria ha empezado a afectar la visión, estas células mueren, por eso es que inicialmente hay una afectación respecto a la percepción de luz- oscuridad; para que se presente un problema con la apreciación de los colores y de la visión central debe pasar un tiempo considerable padeciendo retinitis pigmentaria.

Este padecimiento se da por la presencia de varios defectos genéticos, aparece de manera lenta y es silenciosa; algunos signos de esta enfermedad aparecen en la niñez pero los síntomas que la delatan por lo regular se presentan en la adultez.

Los síntomas incluyen la dificultad para ver en ambientes poco iluminados también conocida como “ceguera nocturna” y la adaptación, de cuando se pasa de un lugar iluminado a uno más oscuro.

Se reduce el campo visual, el paciente perderá poco a poco la visión periférica y comenzará a ver como por un túnel.

La disminución de la agudeza visual, la aparición de pequeñas luces brillantes o deslumbramientos, la presencia de depósitos oscuros en la retina también son características de la retinitis.

En la actualidad, no existe un tratamiento efectivo para la retinitis pigmentaria, por lo que se recomienda concentrar esfuerzos en la prevención.

Algunos estudios aseguran que la ingesta de antioxidantes como el palmitato de vitamina A puede retrasar la progresión de la retinitis o la luteína, que además ayudará a proteger la mácula y prorrogar la pérdida de la agudeza visual.

La luz es uno de los factores que aceleran el progreso de este padecimiento, por lo que se recomienda usar unos lentes de sol apropiados, que protejan la retina de los rayos ultravioleta.

Lo mejor que puedes hacer por tus ojos en este caso es acudir con un especialista periódicamente, además de evitar consumir tabaco, alcohol y mantener bajo control el estrés y la depresión.

 

 

Fuentes:

https:// www.aao.org/salud-ocular/enfermedades/retinitis-pigmentaria

http:// www.retinosispigmentaria.org/es/retinosis1.html

http:// www.genagen.es/area-pacientes/informacion-genetica-y-enfermedades-hereditarias/enfermedades-geneticas-mas-frecuentes/retinosis-pigmentaria/