Llega el verano y, con él, el calor y las vacaciones, lo cual parece ser equivalente a pasar más tiempo al aire libre y menos dentro de una oficina o salón de clases.  

El verano es más caluroso porque es la época del año en la que el sol está más cerca del planeta Tierra, por lo cual, la radiación ultravioleta es considerablemente más intensa; probablemente eso lo sabes porque es el momento en el que usamos más bloqueador solar, pero ¿te pones a pensar en el riesgo que el verano implica para los ojos?  

Y es que no solo los rayos UV y el calor nos afectan, se desencadenan una serie de factores que aumentan el riesgo de padecer problemas oculares, especialmente en niños y personas mayores. Este artículo pretende ser una guía para darte el arma más importante para evitar estos problemas y que a la vez puedas disfrutar del clima y del sol con tranquilidad: la prevención.  

 

La sequedad  

¿Y es que quien tolera temperaturas altas de calor por tiempo prolongado? Menos si estamos en espacios cerrados. En este tiempo el uso de aires acondicionados y ventiladores es común en casas y oficinas, lo cual aumenta los episodios del “Síndrome del ojo seco”, a su vez, la baja humedad y el calor incrementan probabilidad de que las lágrimas se evaporen, lo que provoca que el ojo esté menos lubricado, generando irritación, picor, la sensación de tener arenilla en los ojos, visión borrosa y sensibilidad a la luz.  

 

Cómo protegerte de la sequedad 

  1. Parpadea a conciencia, esto ayudará a que las lágrimas que se generen se esparzan frecuentemente en la superficie ocular.  
  2. En caso de presentar síntomas de ojo seco, utiliza lágrimas artificiales, no cualquier tipo de gotas sirven, consulta cuáles son las indicadas para este caso.  
  3. Si usas aire acondicionado lo ideal es que se mantenga en una temperatura de entre 21 y 26 grados y usarlo el mínimo tiempo posible. 
  4. De utilizar lentes de contacto, no rebases las 10 horas seguidas con ellos puestos. 

 

El agua 

Las piscinas siempre son un foco de irritaciones e infecciones. La cantidad de cloro que debe ser usada por salubridad no debe suponer una molestia para los ojos, pero al entrar en contacto con otras sustancias como la orina y sudor, es cuando se vuelve un compuesto nocivo para la salud ocular y muchas veces, ni con el cloro es posible deshacerse de algunas bacterias, lo cual, llega a provocar conjuntivitis bacteriana.   

 

En el mar, ríos o lagos ocurre algo similar, la sal y sustancias que encontramos en el agua, irritan los ojos y los hacen susceptibles de adquirir alguna bacteria.   

Cómo protegerte en el agua  

  1. Tomar una ducha antes de entrar al agua y al salir de ella, enjuagar bien los ojos y secarlos con un pañuelo limpio o una toalla pequeña que solo uses para el rostro y de ser posible usar lágrimas artificiales para limpiarlos e hidratarlos.  
  2. Los goggles son indispensables a la hora de nadar, tanto en una piscina, un río, el mar, y si nadas en exteriores, se recomienda que tengan filtro UV. 
  3. Si tienes que utilizar lentes de contacto (aunque es mejor no hacerlo) es mucho más importante el uso de los goggles. 
  4. Evita abrir los ojos bajo el agua si no estás usando lentes de protección. 
  5. Evita tocar los ojos cuando acabas de salir de nadar.  
  6. No compartas tus toallas o ropa que esté en contacto con los ojos. 
  7. Maquillaje para nadar, ¡olvídalo! 
  8. Y sobre todo estar pendiente del tiempo que los niños pasan en el agua, ellos son los más susceptibles del daño. 

El sol 

¿Irías a la playa o a dar una larga vuelta por la ciudad sin usar protector solar? ¡Pues tampoco te olvides de tus ojos! 

Este es el momento del año en el que la radiación UV es más intensa y dañina; no solo producen quemaduras en la piel, también pueden dañar los ojos, causando quemaduras, la aceleración de cataratas y hasta el melanoma ocular.  

Si estás en la playa o en la nieve, los rayos UV llegan más directamente a la piel y a los ojos ya que estas superficies actúan como espejos, reflejando los rayos, entonces, los rayos UV no solo nos atacan desde arriba, sino de múltiples direcciones. 

Es muy importante tener en cuenta que la exposición a los rayos ultravioleta es acumulativa a lo largo de la vida y puede desembocar en la aparición de cataratas tempranas u otros problemas oculares de importancia. 

Como protegerte en el sol 

  1. Evita las largas exposiciones al sol, sobre todo en las horas centrales del día. 
  2. Usa unos buenos lentes de sol. Los que encuentras en mercados o tiendas de accesorios no van a protegerte nada. Asegúrate que sean gafas de sol con filtros protectores aprobados que bloqueen el 100% de los rayos UV. Los lentes oscuros comunes, sin filtro, son peligrosos, ya que pueden hacer que la pupila se dilate y exponga más el ojo a la radiación. ¿Los lentes ideales? Los polarizados. 
  3. No dejes de usar las gafas de sol cuando esté nublado, aunque la intensidad del sol no sea la misma, los rayos UV siguen afectándonos. 
  4. No mires directamente al sol, aunque estés usando lentes de calidad.  
  5. El uso de gorras, sombreros o viseras son un complemento para la protección de tus ojos, nunca sustituyas los lentes de sol por alguno de ellos. 
  6. Los ojos de los pequeños son mucho más sensibles que los de un adulto, no olvides protegerlos también.  

 

Estamos hablando de uno de los órganos más sensibles del cuerpo y también de los más importantes, debemos cuidarlos en todas las estaciones del año, pero en verano hay que tomar medidas adicionales. Ante cualquier situación de irritación, molestia o daño, acude con un especialista, no lo tomes a la ligera.   

 

Referencias:  

 http: //www.admiravision.es/es/articulos/divulgacion/articulo/ojos-verano#.WyqF1KdKjIU 

https:// www.imo.es/es/verano-proteges-tus-ojos-lo-suficiente 

https: //cuidatuvista.com/5-consejos-de-verano-para-tus-ojos/