Originalmente, la luz azul viene del sol, pero también se presenta de manera artificial en dispositivos electrónicos como celulares, computadoras y en lámparas LED. En el espectro de luz, los rayos que se encuentran en el extremo azul tienen una longitud de onda más corta y, por lo tanto, contienen más energía. 

Existen varios estudios que sugieren que la luz azul puede causar daños a las células de los ojos, y hay evidencia de que ésta provoca la degradación de pigmentos y químicos similares a los que se encuentran en los ojos y (además de la) muerte celular en organismos vivos. Pero estos estudios tienen muchas variantes y hay otras investigaciones que aseguran que no se puede comprobar la relación entre la exposición a la luz azul y daños a largo plazo en los ojos humanos. Por esta razón, la respuesta a la pregunta de si la luz azul puede dañar permanentemente a los ojos sigue siendo un misterio.  

Sin embargo, estos son algunos efectos que tiene este tipo de luz en los seres humanos que sí se han podido comprobar: 

  • Lluz que tiene una menor longitud de onda tiene un efecto negativo en la producción de una hormona llamada melatonina, lo que provoca que a las personas les cueste más trabajo dormir, en especial si utilizan dispositivos LED en la noche. 
  • Para los ojos humanos, es más difícil enfocar la luz azul, especialmente cuando miramos directamente y a una distancia reducida a una fuente de esta luz, como los dispositivos de pantalla LED, lo que ocasiona fatiga ocular o estrés visual. 

No se ha podido comprobar, pero se sospecha que la exposición excesiva a los rayos de luz azul podría promover la aparición de la DMAE (Degeneración Macular Asociada a la Edad). 

Aún no podemos saber con seguridad hasta qué punto la luz azul lastima nuestros ojos, pero hay cosas que podemos hacer para reducir la radiación de luz azul que recibimos: 

  • Ajustar brillo, contraste y saturación de las pantallas de los dispositivos electrónicos a más bajos. 
  • Utilizar aplicaciones que ajustan el equilibrio y color de las pantallas para volveros más cálidos conforme avance el día y así reducir la interferencia en la melatonina y la fatiga ocular. Algunos dispositivos incluyen este tipo de funciones, por ejemplo: Configuración de luz nocturna para Windows, y Night Shift para iOS y Mac.  
  • Filtrar la luz de las pantallas mediante filtros especiales que absorben la luz visible más energética. Existen de muchos tipos: para computadoras, teléfonos y tablets. 
  • Elegir la opción de texto blanco sobre fondo negro para leer en dispositivos electrónicos, cuando esté disponible, especialmente para leer en la noche y/o por periodos largos de tiempo. 
  • Las lámparas LED con luz cálida que emiten una menor cantidad de luz azul. 
  • Existen lentes protectores con y sin graduación que reflejan la luz azul para que no llegue de manera tan directa a los ojos. Este tipo de protección también está disponible para lentes de contacto. 

 

 

 

 

Fuentes 

https:// www.allaboutvision.com/es/sindrome-visual-informatico/luz-azul.htm  

https:// linazasoro-optika.eus/como-protegerse-de-la-luz-azul/  

https:// www.nature.com/articles/s41598-018-28254-8