El lagoftalmos es un padecimiento que impide el cierre total de los párpados, debido a una insuficiencia de los músculos palpebrales, lo cual provoca que el ojo se mantenga siempre expuesto al ambiente y no se lubrique adecuadamente.

Además de la resequedad e irritación ocular, el lagoftalmos puede provocar lagrimeo excesivo, sensación de arenilla, infecciones, dolor, visión borrosa, queratitis, úlceras en la córnea y en casos extremos perforación ocular.

Este padecimiento se manifiesta por razones:

 

  • Nerviosas: son las más comunes, como consecuencia de una parálisis, por algún daño del nervio facial, un tumor o un trauma.

 

  • Mecánicas: debido a una causa externa el párpado no puede cerrar completamente, como el caso de existir una cicatriz en los párpados, en la conjuntiva, presentar exoftalmos, incluso por inflamación en los párpados.

 

El tratamiento inmediato debe estar enfocado a proteger el ojo de agentes externos mediante la lubricación. Posteriormente se debe considerar la edad del paciente, la gravedad del padecimiento y el estado de los tejidos afectados para emitir un diagnóstico.

 

Los casos graves pueden llegar a ser tratados quirúrgicamente si es que el paciente no presenta una mejoría notable. En este caso suele colocarse una pesa de oro o platino en el párpado superior que funciona mediante la gravedad; si el afectado es el párpado inferior se emplea una tira tarsal lateral, para corregir la tensión del párpado.
Si notas que tú o algún familiar tiene complicaciones para cerrar uno o ambos ojos lo inmediato es utilizar lágrimas artificiales, en el día es recomendable usar lágrimas líquidas y por la noche algo más denso, un lubricante tipo ungüento mejorará notablemente las molestias, pero lo mejor es acudir a una revisión para el análisis del caso.

 

 

Fuentes: http://www.imo.es/patologia/lagoftalmos/

http://www.oftalmoseo.com/lagoftalmos-paralisis-facial/