¿Alguna vez te ha pasado que empiezas a leer un texto pero solo entiendes algunas palabras y otras te son desconocidas?, ¿qué sueles hacer con ese tipo de materiales? Si no tienes el tiempo suficiente para buscar todos los términos en un diccionario es probable que abandones el material o lo leas sin comprender mucho del mismo. Algo similar les pasa a los niños cuando no les explicamos las cosas en términos que ellos comprenden…

Los niños son curiosos por naturaleza, infortunadamente, no son pocos los casos en que el proceso de aprendizaje frustra sus expectativas y en ocasiones, éste, se vuelve todo un martirio para los pequeños.

¿A qué se debe?

Son muchos los factores que causan frustración a los niños, entre ellos figuran cuestiones como la falta de paciencia de quienes enseñan, también métodos de memorización, o programas de estudio demasiado rígidos que no permiten que el niño explore sus propios temas de interés; pero uno de los factores preponderantes es la escasez de tiempo de calidad que compartimos para ayudarlos a encontrar los temas que más les interesan, muchas veces dejamos esa responsabilidad a los programas educativos o a los canales digitales, y esto no es precisamente malo, de hecho, bajo supervisión de un adulto la interacción del niño y la tecnología seguramente generará mentes más despiertas, solo no hay que abusar de estos recursos.

¿Pero entonces cómo hacer que los niños aprendan mejor y más rápido?

Se trata de ponerles las cosas en términos que ellos comprendan, recordemos que el pensamiento abstracto se va desarrollando con el tiempo, a los más chiquitos les cuesta trabajo usar su imaginación, ellos están conociendo al mundo y si podemos utilizar elementos del mismo para ayudarles a comprender poco a poco su mente empezará a prescindir de las representaciones físicas y empezará a pensar de manera abstracta.

Por ejemplo para explicarles qué es el mar, puedes utilizar la metáfora de una alberca enorme si ya ha visto una, en caso de que no, puedes hablarle de grandes dimensiones de agua, en el caso de los colores pasa algo similar, con el tiempo los pequeños comprenden que una de las cualidades de las fresas, cerezas y jitomates es que son rojos, entonces cualquier cosa que tenga una tonalidad similar a la de estos objetos enseguida será relacionada con el color, es así como los conocimientos se van desarrollando en nuestras mentes.

Poner las cosas en entornos que ellos conozcan es traducir un mundo inteligible en términos que ellos conocen, esfuérzate siempre por poner las cosas en sus términos, entre más conceptos conozcan cada vez les será más fácil asociar nuevos conocimientos, una habilidad que te agradecerán toda su vida.

 

Autor:  Carlos Arteaga Turcotte.

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