¿Qué es?

El párpado caído, también conocido como ptosis palpebral, es un descenso excesivo del párpado superior, ya sea por exceso de piel,  por la debilidad del músculo que lo eleva o por daño a los nervios que lo controlan.

 

¿A qué se debe?

El párpado caído se presenta principalmente por edad avanzada o por una mal formación congénita, pero existen otros factores que pueden provocar su aparición como una lesión, enfermedades como la diabetes, el síndrome de Horner, inflamaciones en los párpados o algún accidente cardiovascular; en los niños, un traumatismo durante el nacimiento por el uso de fórceps por ejemplo.

Síntomas

Es fácil distinguir cuando alguien presenta el párpado caído si solo lo padece en un ojo, si es un caso leve será complicado notarlo. Aun así, los síntomas que se presentan abarcan:

  • El aumento del lagrimeo
  • La necesidad de inclinar la cabeza hacia atrás, levantar las cejas o incluso levantarse el párpado con el dedo para lograr ver mejor
  • Reducción del campo visual

 

Parece que estamos hablando de una condición que, si no se atiende, no acarreará consecuencias pero si el problema avanza, además de reducirse el campo visual, pueden presentarse malestares como la tortícolis y el dolor crónico de cervicales por la necesidad de elevar el mentón para lograr una mejor visión.

La ptosis puede ser constante, es decir, mantenerse tal cual por tiempo indefinido. Puede ser progresiva y empeorar en poco tiempo. O puede ser intermitente, es decir, algunos días es muy notorio y en otras es imperceptible.

Es necesario un examen físico para determinar la causa, por lo general, la forma de corregirlo es mediante cirugía.

Si el caso es leve y no se afecta la visión, la cirugía puede esperar algunos años; si se trata de niños, es posible esperar a que crezcan. En ocasiones es necesaria para prevenir en ellos el llamado “ojo perezoso”.

Algunos casos requieren más de una cirugía y no solo mejoran la funcionalidad del ojo, sino también el aspecto físico que se vuele un tema importante en este caso.

El párpado caído es uno de los pocos padecimientos oculares que no se pueden prevenir, pero sí se puede detectar fácilmente, tratarlo oportunamente puede detener su avance, impedir que afecte el rendimiento de ojo y evitar malestares innecesarios.

 

Fuentes:

https://medlineplus.gov/spanish/ency/article/001018.htm

http://www.imo.es/patologia/ptosis-parpados-caidos/