La alergia ocular se  produce cuando alguna sustancia (alérgeno) irrita la conjuntiva, esa fina membrana que recubre el ojo, los ojos reaccionan como mecanismo de defensa ante ese alérgeno; a este padecimiento también se le conoce como conjuntivitis alérgica.

Cuando un alérgeno entra en contacto con el cuerpo, este lo reconoce como una sustancia peligrosa y lo hará vulnerable. Es entonces cuando las alergias hacen su aparición, ya que el sistema inmunológico envía una respuesta exagerada de alerta  y empieza a producir anticuerpos que provocan esa irritación de la que hablábamos inicialmente, la cual no es más que un mecanismo de defensa del cuerpo.

Un alérgeno puede provocar reacción si es ingerido, inhalado, inyectado o si entra en contacto con la superficie corporal. En el caso de las alergias oculares el clima y las condiciones del aire tienen mucho que ver en su aparición, ya que las altas temperaturas, la humedad, vientos y contaminación provocan que muchas sustancias logren entrar en contacto con los ojos, estos empiezan a sensibilizarse y la reacción alérgica aparece.

Las alergias oculares pueden desarrollarse al estar expuestos al polvo, caspa animal, humo, perfumes, moho, polen, árboles, cosméticos, medicamentos e incluso a alimentos o picaduras de insectos.

 

Los síntomas comunes de una alergia ocular son:

  • Enrojecimiento
  • Hinchazón
  • Ardor
  • Lagrimeo
  • Picazón
  • Dolor
  • Sensibilidad a la luz
  • Secreción mucosa en los ojos

Si además de una alergia ocular, el paciente padece alguna otra alergia como una alergia nasal, puede presentar otros síntomas como dolor de cabeza, congestión, estornudos, entre otros.

¿Podemos evadirlas?

En ocasiones es posible, evitando el contacto con la sustancia que provoca la reacción, limpiando la casa, si se trata de polvo o moho; dejando a las mascotas fuera de la casa, evitando salir en las horas que hay más polen en el ambiente y usando gafas protectoras. Pero cuando el paciente ha estado ya cierto tiempo expuesto al agente que le provoca alergia, seguramente estos consejos no servirán, es entonces cuando se decide usar medicamentos como vasoconstrictores, antihistamínicos, antiinflamatorios, antialérgicos y vacunas específicas para cada paciente.

 

Las recomendaciones para evitar las reacciones giran en torno a lo que provoque la alergia.

  • Ventilar la casa por la mañana y tarde será contraproducente si se es alérgico al polen, en cambio si el problema son los ácaros o la caspa de las mascotas, esta es una buena idea.
  • Siempre usar lentes en la calle que ayuden a bloquear a los alérgenos.
  • Usar lubricantes que ayuden a limpiar la conjuntiva.
  • Evitar alfombras y cortinas de algodón.
  • Lavar frecuentemente la ropa de cama y cortinas.
  • Evitar el humo del cigarro

Y lo más importante, consultar a un médico especialista que indique el tratamiento apropiado para cada caso.

 

Referencias:

https://www.imo.es/es/distinguir-sequedad-ocular-una-alergia

http://www.sylentis.com/index.php/es/areas-terapeuticas/ocular-allergies

https://www.aao.org/salud-ocular/enfermedades/alergias