Los niños comúnmente no saben comunicar los problemas que viven, se quedan callados, se retraen o aprenden a comportarse como si nada pasara, pero hay algunos indicadores que podemos tomar en cuenta para saber si un pequeño está atravesando por una situación difícil que no sabe cómo expresar:

  • Bajo desempeño escolar.
  • Cambios en los hábitos alimenticios.
  • Problemas para dormir.
  • Apatía ante muchas actividades.
  • Comportamientos violentos.
  • Cambios de humor frecuentes y repentinos.
  • Ruptura de amistad con amigos o amigas.

Cuando un niño presenta uno o varios de estos síntomas puede ser que algo está sucediendo, puede que no sea algo decisivamente malo, pero sí distinto a lo que usualmente vive y por ello genera confusión o incomodidad.

Es ese momento en el que podemos ayudarlos, pero ¿cómo? La respuesta se leerá muy sencilla pero seguramente la aplicación no lo es, solo se tiene que hablar con ellos.  

Comúnmente platicamos con los niños, sin embargo no es mucha la gente que le toma importancia a lo que ellos dicen, pareciera que la brecha generacional nos vuelve incompatibles y eso hace que los pequeños no sepan a quien recurrir y por ello muchas veces prefieran callar aquello que les aqueja, como puede ser que no entiendan bien una materia, que otro compañero en la escuela los esté molestando o que no vean bien lo que el profesor escribe en el pizarrón.

Aquí te dejamos algunas claves para que puedas establecer comunicación efectiva con tus pequeños:

  • Habla con ellos viéndolos a los ojos: Esto tiene un impacto profundo en los pequeños ya que los hace entender que toda nuestra atención está en ellos.
  • Procura buscar tiempo específico para platicar con tus hijos: muchas veces si hablamos con nuestros niños, pero estamos en otras actividades al mismo tiempo y esto hace que no captemos todo lo que ellos nos están diciendo con el cuerpo, con su mirada y con el tono de voz que emplean.
  • Cuéntale historias en las que el personaje principal haya resuelto sus problemas sencillamente hablando: Los pequeños entienden muy bien las historias y muchas veces se ponen en el lugar del protagonista, si los ayudas a hacer eso, rápidamente entenderán que las palabras pueden ayudar a resolver situaciones.
  • Habla con ellos de todos los temas: Los niños tienen mucha curiosidad y comprenden más de lo que muchas veces creemos, hablar con ellos abiertamente y explicarles todo lo que preguntan con apertura y adecuando las cosas a su edad hace que ellos nos tengan cada vez más confianza.
  • Ten paciencia: Quizás no te puedan decir lo que les pasa a la primera, no te desesperes, la clave está en hacerle entender que siempre puede hablar contigo de lo que sea.
  • Llévalos a un lugar que no frecuenten: Cambiar de entorno con tus niños hace que ellos quieran hacer cosas nuevas, por ejemplo ser más abiertos en cómo les va en la escuela, invítalos a caminar a un lugar que no hayan visitado por ejemplo.

Los pequeños tienen problemas muy complejos y muchas veces no tienen todas las herramientas que necesitan para resolver las situaciones que les aquejan, ayudar a tus pequeños a comunicarse y enseñarles que pueden contar contigo es una de las herramientas más útiles que les puedes dar para vivir su día a día, no desistas, la paciencia siempre hace que logremos aquello que nos proponemos, ellos te lo agradecerán.

 

Autor: Carlos E. Arteaga Turcotte, síguelo en:

@ArteagaTurcotte

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